Campañaz - Estupidez
Tan callado, entre la cama y el techo, entre él y los sucesos. entre sus pensamientos...
Tanta figura de ángel que logra confundirse ¿será él en realidad? o es la última gota de agonía presentada al momento de morir que lo hace ver como si hubiese logrado la perfección par así dejarse morir en paz y no luchar contra la daga que apuñalará su pecho si deja que el sueño lo invada, pero no se confunda más que porque quiera, porque la vida ya no vale nada, por el hecho de que se ha quedado solo una vez más, y aunque se haya acostumbrado por tanto tiempo así, no le gusta, aunque no pueda vivir con ella, sabe que no le agrada para nada. ¿Dónde está la damisela que lo inspirará a no caer una vez más? ¿A poderse levantar si es que tropieza y llevarle de la mano, al cielo o a la perdición, pero juntos, siempre juntos?
Pensaba en ella, ahora mientras aceptaba su decisión, mientras poco a poco envenenaba su cuerpo con esto, con recuerdos, con el pensar que ella será feliz pero con alguien más.
"Te prometí muchas cosas, pero te hago sufrir también. No sé si sea lo correcto, pero yo no quiero verte sufrir, no quiero que todo lo que haga te cause daño, no me lo puedo permitir... Es insoportable" Tomó aire, necesitaba tener sus ideas en claro, pero el miedo y el dolor lo aplastaban. "Al empezar, juramos no hacernos daños, yo juré por mi parte nunca fallarte, pero todo me sale mal, no sé si quieras seguir, si lo podré superar..." Empezó a marearse, cayó al piso, empezaba a gatear y a balbucear "¿Dónde estoy? ¿Qué me pasa?" Se arrastró hacia la pared, se sentó en el suelo, agachó la cabeza, mientras buscaba en sus pantalones algo empezó recordar, empezó a dormirse...
Sentado en una banca, buscando una razón por la cuál existir, eran tiempos confusos. La vio caminar triste, ella se veía tan hermosa, decidió hablarle, pero luego se desanimó.
Sacó un cigarro de la cajetilla que tenía en la casaca, buscaba con qué encenderlo, el cielo empezaba a cargarse y hacía frío. Ella se acercó, se puso delante de él y le dijo : "Quisiera sentarme acá". El se sonrojó, no supo que decir, tan sólo atino a afirmar con la cabeza y se arrinconó a un extremo de la banca.
Se quedaron callados un buen rato. El tenía la necesidad de romper el miedo, pero no sabía como empezar. La idea vino, empezó a rebuscar entre sus bolsillos, pero no encontraba nada, luego la miró y le preguntó:
-Disculpa, ¿Tienes algún encendedor o fósforo?
-...
-Para poder encender mi cigarro.
-No, ninguno.
-Bueno no importa. ¿Podemos hablar?
-¿Sobre qué?
-Es que te veo mal, sé que no nos conocemos, pero eso no sería ningún inconveniente si tú le decides. Podría invitarte un café o algo que desees mientras platicamos.
-No sé... Muy bien, mientras no seas nada pervertido acepto.
-Claro, mucho gusto me llamo David.
-Yo Fiorella.
Caminaron por el parque, ese día ellos dos se conocieron y entablaron una buena y nueva amistad.
Se reunieron muchas veces más, se empezaron a gustar y tuvieron sus primeras citas...
"¿Qué pasa?, déjame salir, ya no quiero seguir así."... "te extraño, seguro y será por un tiempo peor, pero lo podrás superar. Ya no puedo cumplir nuestras promesas, ya no podremos seguir juntos..." Saca de su bolsillo la carta que una vez ella le envió. La lee con cuidado, lo llena de amor y el dolor lo empieza a matar, las lágrimas salen.
Empieza a escribir...
No sé si podré seguir con esto mi amor. Entre tantas cosa que hemos pasado, no logro entender por qué te alejaste de mí y pienso que todo esto que está pasando es culpa mía... ¿Fui yo siempre el problema? ¿Acaso aquella tarde en el parque en vez de salvarte de tu peor situación te logré hundir más?
Te alejaste de mí sin razón, estoy en el suelo, me dejaste caer... No hay más oportunidades, ya no podré prometerte un para siempre a tu lado, ni siquiera un hoy contigo, porque soy consiente de que ya no tengo fuerzas, mientras este dolor me consume, mientras todo esto pasa, todo esto termina...
Soñaré contigo si es que el dolor se acaba, al menos serás quien acompañe mis mejores imaginaciones mientras espero en este crudo invierno donde todo es oscuridad y muerte...
No aguantaba el dolor, no pudo terminar su frase, casi nunca pudo terminar las cosas, siempre estaban inconclusas.
Mientras, poco a poco las luces se iban apagando, mientras su pensamiento perdía cordura...
"No sé si esto fue amor, pero fue lo más parecido, ahora me alejo..." Tosió, no tenía fuerzas ni siquiera para poder crear su última frase. Las drogas lo empezaban a matar, poco a poco el sueño seducía su ambiente y lo dejaba entrar en paz.... "Esto es doloroso, no sé si pueda soportarlo..."
-¿Qué pasa?
-Lo nuestro no va bien...
-¿Hay alguien más?
-La verdad sí.
-Yo siempre te amaré... Fuiste la luz, ahora serás mi guía
-No lo creo.
-Entonces yo estaré aquí. Si alguna vez necesitas de mí, te acompañaré.
-Mejor que te alejes
-¿Tú quieres alejarte?
-Sí
-... Te amo. Ya veo nunca pude cumplir esto, aunque yo estaba seguro de poder lograrlo, pero ¿No hay para siempre verdad?
-Quizá sí...
"No me arrepiento de nada... Quizá debí intentar, pero ya no creo poder hacerlo jamás... No puedo más, aguantar un segundo pensando en ti... Quizá no hay para siempre, pero como saberlo si no lo intento... Te juro que estaré contigo para siempre... Contigo estará mi ángel de la guarda, te guiará... Fuiste lo mejor, ahora ya no queda nada. Tú decisión fue alejarte de mí... Sabia decisión..."
Cogió el cuchillo, cortóse la arteria radial... Mientras desangraba, mientras el veneno lo mataba, pensaba en ella, su último aliento para ella...
"No puedo prometerte un por siempre ni un hoy, soñaré contigo mi amor... Me quitaste el sueño desde que te conocí, ahora me lo has devuelto en lo que mis actos finalizarán... Cuidate, pues volver ya no puedo, las marcas en mis brazos dicen eso..."
Echado en el piso, mientras las ideas se mueren, mientras su vida termina, mientras su esencia que lo hacía especial desparece...
Inspirada en Sognare
Tanta figura de ángel que logra confundirse ¿será él en realidad? o es la última gota de agonía presentada al momento de morir que lo hace ver como si hubiese logrado la perfección par así dejarse morir en paz y no luchar contra la daga que apuñalará su pecho si deja que el sueño lo invada, pero no se confunda más que porque quiera, porque la vida ya no vale nada, por el hecho de que se ha quedado solo una vez más, y aunque se haya acostumbrado por tanto tiempo así, no le gusta, aunque no pueda vivir con ella, sabe que no le agrada para nada. ¿Dónde está la damisela que lo inspirará a no caer una vez más? ¿A poderse levantar si es que tropieza y llevarle de la mano, al cielo o a la perdición, pero juntos, siempre juntos?
Pensaba en ella, ahora mientras aceptaba su decisión, mientras poco a poco envenenaba su cuerpo con esto, con recuerdos, con el pensar que ella será feliz pero con alguien más.
"Te prometí muchas cosas, pero te hago sufrir también. No sé si sea lo correcto, pero yo no quiero verte sufrir, no quiero que todo lo que haga te cause daño, no me lo puedo permitir... Es insoportable" Tomó aire, necesitaba tener sus ideas en claro, pero el miedo y el dolor lo aplastaban. "Al empezar, juramos no hacernos daños, yo juré por mi parte nunca fallarte, pero todo me sale mal, no sé si quieras seguir, si lo podré superar..." Empezó a marearse, cayó al piso, empezaba a gatear y a balbucear "¿Dónde estoy? ¿Qué me pasa?" Se arrastró hacia la pared, se sentó en el suelo, agachó la cabeza, mientras buscaba en sus pantalones algo empezó recordar, empezó a dormirse...
Sentado en una banca, buscando una razón por la cuál existir, eran tiempos confusos. La vio caminar triste, ella se veía tan hermosa, decidió hablarle, pero luego se desanimó.
Sacó un cigarro de la cajetilla que tenía en la casaca, buscaba con qué encenderlo, el cielo empezaba a cargarse y hacía frío. Ella se acercó, se puso delante de él y le dijo : "Quisiera sentarme acá". El se sonrojó, no supo que decir, tan sólo atino a afirmar con la cabeza y se arrinconó a un extremo de la banca.
Se quedaron callados un buen rato. El tenía la necesidad de romper el miedo, pero no sabía como empezar. La idea vino, empezó a rebuscar entre sus bolsillos, pero no encontraba nada, luego la miró y le preguntó:
-Disculpa, ¿Tienes algún encendedor o fósforo?
-...
-Para poder encender mi cigarro.
-No, ninguno.
-Bueno no importa. ¿Podemos hablar?
-¿Sobre qué?
-Es que te veo mal, sé que no nos conocemos, pero eso no sería ningún inconveniente si tú le decides. Podría invitarte un café o algo que desees mientras platicamos.
-No sé... Muy bien, mientras no seas nada pervertido acepto.
-Claro, mucho gusto me llamo David.
-Yo Fiorella.
Caminaron por el parque, ese día ellos dos se conocieron y entablaron una buena y nueva amistad.
Se reunieron muchas veces más, se empezaron a gustar y tuvieron sus primeras citas...
"¿Qué pasa?, déjame salir, ya no quiero seguir así."... "te extraño, seguro y será por un tiempo peor, pero lo podrás superar. Ya no puedo cumplir nuestras promesas, ya no podremos seguir juntos..." Saca de su bolsillo la carta que una vez ella le envió. La lee con cuidado, lo llena de amor y el dolor lo empieza a matar, las lágrimas salen.
Empieza a escribir...
No sé si podré seguir con esto mi amor. Entre tantas cosa que hemos pasado, no logro entender por qué te alejaste de mí y pienso que todo esto que está pasando es culpa mía... ¿Fui yo siempre el problema? ¿Acaso aquella tarde en el parque en vez de salvarte de tu peor situación te logré hundir más?
Te alejaste de mí sin razón, estoy en el suelo, me dejaste caer... No hay más oportunidades, ya no podré prometerte un para siempre a tu lado, ni siquiera un hoy contigo, porque soy consiente de que ya no tengo fuerzas, mientras este dolor me consume, mientras todo esto pasa, todo esto termina...
Soñaré contigo si es que el dolor se acaba, al menos serás quien acompañe mis mejores imaginaciones mientras espero en este crudo invierno donde todo es oscuridad y muerte...
No aguantaba el dolor, no pudo terminar su frase, casi nunca pudo terminar las cosas, siempre estaban inconclusas.
Mientras, poco a poco las luces se iban apagando, mientras su pensamiento perdía cordura...
"No sé si esto fue amor, pero fue lo más parecido, ahora me alejo..." Tosió, no tenía fuerzas ni siquiera para poder crear su última frase. Las drogas lo empezaban a matar, poco a poco el sueño seducía su ambiente y lo dejaba entrar en paz.... "Esto es doloroso, no sé si pueda soportarlo..."
-¿Qué pasa?
-Lo nuestro no va bien...
-¿Hay alguien más?
-La verdad sí.
-Yo siempre te amaré... Fuiste la luz, ahora serás mi guía
-No lo creo.
-Entonces yo estaré aquí. Si alguna vez necesitas de mí, te acompañaré.
-Mejor que te alejes
-¿Tú quieres alejarte?
-Sí
-... Te amo. Ya veo nunca pude cumplir esto, aunque yo estaba seguro de poder lograrlo, pero ¿No hay para siempre verdad?
-Quizá sí...
"No me arrepiento de nada... Quizá debí intentar, pero ya no creo poder hacerlo jamás... No puedo más, aguantar un segundo pensando en ti... Quizá no hay para siempre, pero como saberlo si no lo intento... Te juro que estaré contigo para siempre... Contigo estará mi ángel de la guarda, te guiará... Fuiste lo mejor, ahora ya no queda nada. Tú decisión fue alejarte de mí... Sabia decisión..."
Cogió el cuchillo, cortóse la arteria radial... Mientras desangraba, mientras el veneno lo mataba, pensaba en ella, su último aliento para ella...
"No puedo prometerte un por siempre ni un hoy, soñaré contigo mi amor... Me quitaste el sueño desde que te conocí, ahora me lo has devuelto en lo que mis actos finalizarán... Cuidate, pues volver ya no puedo, las marcas en mis brazos dicen eso..."
Echado en el piso, mientras las ideas se mueren, mientras su vida termina, mientras su esencia que lo hacía especial desparece...
Inspirada en Sognare