Campañaz - Entre muchas cosas
Sigue la historia de la vieja canción de donde yo no vengo, siguen los mitos y la leyenda de amor de esta urbe ya no es más de "amor", sin nada en que creer sin un paso que seguir, la vida monótona va alineando su curso y dejándose sin poder mirar se hunde y cae inevitablemente al piso y vuelca lo poco de esperanza que le queda...
Destroza sin sentido su sentido y ya no existe la depresión, ¿para qué vivir entonces? Emerges de tu mundo de fantasía y al tocar mi realidad no te distingues, susceptible a los cambios bruscos del atardecer, caminas desolada, apartada de mí como dimensional e intentan retenerte, hacerte entrar en razón, mas tu huyes asustada, intentando no creer, intentando conservar la pureza de tu ingenuidad, la esencia de tus creencias...
Sentado en este rincón, decidí no intentar nunca más, decidí morir en paz. Caminar en tu desierto de dudas inentendibles es echar mi silencio a un lugar sin ruido, donde no lo oirás jamás. Despacio sin calma va destronando al rey de tus amores, ¿y si llego a ser lo que más quieres? quién sabe. Y recuerdo... Recordar que era felicidad.
Duro de pensar, difícil de escapar, llegas tú y acaso por eso mi mundo debe de cambiar, pero llegaste y eso aunque no quise aceptarlo, al final cambió todo. ¿Dónde están entonces mis anhelos de 2 años, mis pensamientos maduros y la intención de algo serio? ¿A dónde fue aquel pequeño que asustado por las reacciones no intentaba e inmerso por el deseo y la angustia que diluía su ambiente temblaba y trastabillaba sus pocas formas de expresión? ¿Dónde está a quién le importaba poco lo demás que no aconteciera cerca a él, quién vivía su vida pero tenía en cuenta lo demás? ¿Dónde aquél manipulador que usaba a todos como peones, aquél que guiaba la tropa?
Visto de tiempo, perdido en el ocaso de los ojos magullados, obsoleta de tu realidad sin nada en que pensar, vas caminado absuelto en tu mundo idolatra, recordando las inmundicias perdidas en el horizonte vagamente abstraído de tu ser, impregnado del olor hediondo de tu sinsabor, sin recordar que es vivir, sin siquiera poder sentir que es lo que es...
Y se entorpecen tus palabras, suavisas mi tempestad como ninguna y el frío distingue tu cruel nerviosismo. Llega primavera a calmarme y lloras sin querer aceptarte, ¿puedes todavía escucharme? Y choca contra tu pared, desairas tu furia, nada nunca fue como quisiste, hoy me has perdido... ¿Mañana que harás?
Entre pocas palabras siendo como la noche, el cielo llenándose de estrellas, yo llenándome de intersecciones. Que no alcanzo a la hora adecuada, me falta la cena, me faltan las velas, las noche de pensar en ti... ¿por qué ya no lo hago? ¿Acaso nunca estuve enamorado? Pero bien sabes que por más que quisimos darnos a la idea, por más que nuestras partes se entrelazaron en una, tan sólo una vida, pues somos experiencia acumulada... Tus pocas palabras, tú silencio que no dice nada..
Resume tu hipocrecía, entra mi demencia y llego a ver a través del difuso cristal que por gotas de lluvia se han vuelto confusión. La contorsión del ambiente es perfecto, por momento me he sentido en mi "cálido hogar", aunque para los demás sea un conflicto sin fin, pero yo me siento bien con ello; el cielo gris, la inagotable lluvia y la gente caminando deprisa. Lloro cuando me siento mal, hace tiempo y no lo hago. Acumulo todo mi egoísmo dentro de mí, lo trato de retener, "¡ah!" y la noche empieza a invadir la ciudad con su eterna oscuridad, aún no se han encendido las luces de los postes, "¡hermoso, rutina desprendida!".
El cielo acostado una vez más, ¿Hablarás con la noche esta vez? ¿te darán la señal de que yo existo? Y por si ya lo sabes, y si nunca lo has notado, entendiendo que es complejo y que es sobra de la falta de discreción. ¿Que me calle? pero quiero expresarlo a todo el mundo. Aunque seas feliz mientras yo me consumía entre todo esto. los deseos, no existen los deseos, tan sólo las noches sin ti, sin tus palabras, sin tus miradas, sin tu amor...
... Silencio, calla
... el tiempo que se escapa, la vida, la vida...
... entre los pocitos hechos por las manos, como el agua que cae irremediablemente, te colaste y volviste a escaparte
... ¿Quién sabe? Te he perdido.
¿Por qué pensaste en hacer lo correcto? Pensando en recibir lo que a la vida le ha faltado. Me pierdo e mi conciencia y te llego a recordar. Maldito pensamiento, malditos tiempo aquellos, los maldigo como nunca. ¿Por qué estar conmigo si amabas a otro? Y dejarme perder a lo que más quiero, y perderme para siempre...
Eterna claridad que nos asume, correspondencia de algo que no podemos, que no quisimos, me has dejado y tu orgullo ha devuelto en mí algo que se llama venganza, y has escrito algo que quizá fue la gota que derramó el vaso. Sabes, yo te amaba, pero ya no importa, no te escribo esto para que intentes pensar que sigo queriendo algo contigo, lo hago porque alguna vez prometí hacerlo y lo voy a cumplir. Mi necesidad alguna vez, cuando todavía sentía parte de ti, era la anhelación de amor perfecto, ahora ya no intento eso. ingenua tú, pensaste que no me iba a cansar y ahora me canso.
Lo siento, en lo confuso de este tormento, en las peleas, ¿una oportunidad? pero bien sabes que nos dimos muchas, y aún así nos dimos esa última y no ha funcionado, tú y tus problemas, y yo, como siempre, alejado. Las cosas no cambiaron contigo mientras el tiempo me cambiaba.
Escribiendo bajo el techo d este cuarto, que con el pasar de lo años está desgastado, bajo la colina de muertos que por ser muy pocos con ellos me he quedado acompañado. Mientras uds me mataron, mientras yo las he terminado de matar... Hoy renacen esperanzas, no hay cartas de desprecio, tan sólo nos ocupa lo que no nos falta.
Destroza sin sentido su sentido y ya no existe la depresión, ¿para qué vivir entonces? Emerges de tu mundo de fantasía y al tocar mi realidad no te distingues, susceptible a los cambios bruscos del atardecer, caminas desolada, apartada de mí como dimensional e intentan retenerte, hacerte entrar en razón, mas tu huyes asustada, intentando no creer, intentando conservar la pureza de tu ingenuidad, la esencia de tus creencias...
Sentado en este rincón, decidí no intentar nunca más, decidí morir en paz. Caminar en tu desierto de dudas inentendibles es echar mi silencio a un lugar sin ruido, donde no lo oirás jamás. Despacio sin calma va destronando al rey de tus amores, ¿y si llego a ser lo que más quieres? quién sabe. Y recuerdo... Recordar que era felicidad.
Duro de pensar, difícil de escapar, llegas tú y acaso por eso mi mundo debe de cambiar, pero llegaste y eso aunque no quise aceptarlo, al final cambió todo. ¿Dónde están entonces mis anhelos de 2 años, mis pensamientos maduros y la intención de algo serio? ¿A dónde fue aquel pequeño que asustado por las reacciones no intentaba e inmerso por el deseo y la angustia que diluía su ambiente temblaba y trastabillaba sus pocas formas de expresión? ¿Dónde está a quién le importaba poco lo demás que no aconteciera cerca a él, quién vivía su vida pero tenía en cuenta lo demás? ¿Dónde aquél manipulador que usaba a todos como peones, aquél que guiaba la tropa?
Visto de tiempo, perdido en el ocaso de los ojos magullados, obsoleta de tu realidad sin nada en que pensar, vas caminado absuelto en tu mundo idolatra, recordando las inmundicias perdidas en el horizonte vagamente abstraído de tu ser, impregnado del olor hediondo de tu sinsabor, sin recordar que es vivir, sin siquiera poder sentir que es lo que es...
Y se entorpecen tus palabras, suavisas mi tempestad como ninguna y el frío distingue tu cruel nerviosismo. Llega primavera a calmarme y lloras sin querer aceptarte, ¿puedes todavía escucharme? Y choca contra tu pared, desairas tu furia, nada nunca fue como quisiste, hoy me has perdido... ¿Mañana que harás?
Entre pocas palabras siendo como la noche, el cielo llenándose de estrellas, yo llenándome de intersecciones. Que no alcanzo a la hora adecuada, me falta la cena, me faltan las velas, las noche de pensar en ti... ¿por qué ya no lo hago? ¿Acaso nunca estuve enamorado? Pero bien sabes que por más que quisimos darnos a la idea, por más que nuestras partes se entrelazaron en una, tan sólo una vida, pues somos experiencia acumulada... Tus pocas palabras, tú silencio que no dice nada..
Resume tu hipocrecía, entra mi demencia y llego a ver a través del difuso cristal que por gotas de lluvia se han vuelto confusión. La contorsión del ambiente es perfecto, por momento me he sentido en mi "cálido hogar", aunque para los demás sea un conflicto sin fin, pero yo me siento bien con ello; el cielo gris, la inagotable lluvia y la gente caminando deprisa. Lloro cuando me siento mal, hace tiempo y no lo hago. Acumulo todo mi egoísmo dentro de mí, lo trato de retener, "¡ah!" y la noche empieza a invadir la ciudad con su eterna oscuridad, aún no se han encendido las luces de los postes, "¡hermoso, rutina desprendida!".
El cielo acostado una vez más, ¿Hablarás con la noche esta vez? ¿te darán la señal de que yo existo? Y por si ya lo sabes, y si nunca lo has notado, entendiendo que es complejo y que es sobra de la falta de discreción. ¿Que me calle? pero quiero expresarlo a todo el mundo. Aunque seas feliz mientras yo me consumía entre todo esto. los deseos, no existen los deseos, tan sólo las noches sin ti, sin tus palabras, sin tus miradas, sin tu amor...
... Silencio, calla
... el tiempo que se escapa, la vida, la vida...
... entre los pocitos hechos por las manos, como el agua que cae irremediablemente, te colaste y volviste a escaparte
... ¿Quién sabe? Te he perdido.
¿Por qué pensaste en hacer lo correcto? Pensando en recibir lo que a la vida le ha faltado. Me pierdo e mi conciencia y te llego a recordar. Maldito pensamiento, malditos tiempo aquellos, los maldigo como nunca. ¿Por qué estar conmigo si amabas a otro? Y dejarme perder a lo que más quiero, y perderme para siempre...
Eterna claridad que nos asume, correspondencia de algo que no podemos, que no quisimos, me has dejado y tu orgullo ha devuelto en mí algo que se llama venganza, y has escrito algo que quizá fue la gota que derramó el vaso. Sabes, yo te amaba, pero ya no importa, no te escribo esto para que intentes pensar que sigo queriendo algo contigo, lo hago porque alguna vez prometí hacerlo y lo voy a cumplir. Mi necesidad alguna vez, cuando todavía sentía parte de ti, era la anhelación de amor perfecto, ahora ya no intento eso. ingenua tú, pensaste que no me iba a cansar y ahora me canso.
Lo siento, en lo confuso de este tormento, en las peleas, ¿una oportunidad? pero bien sabes que nos dimos muchas, y aún así nos dimos esa última y no ha funcionado, tú y tus problemas, y yo, como siempre, alejado. Las cosas no cambiaron contigo mientras el tiempo me cambiaba.
Escribiendo bajo el techo d este cuarto, que con el pasar de lo años está desgastado, bajo la colina de muertos que por ser muy pocos con ellos me he quedado acompañado. Mientras uds me mataron, mientras yo las he terminado de matar... Hoy renacen esperanzas, no hay cartas de desprecio, tan sólo nos ocupa lo que no nos falta.