Princesa...
"Porque no sólo es vernos tan estúpidamente, también es silencio, odio, rencor y quizás amor..."
Salgo triste y pensativo, arrastro mi cuerpo hacia el parque que esta en frente y me siento en un banco, el cielo sigue nublado.
Ya no sé cuantas veces te he visitado, no digo que no me guste visitarte pero es que ya quisiera que te encuentres mejor, quisiera ya dejar de venir a este lugar y poder quedarme un día en tu casa, hablándote de todo lo que me inspiras y jugando con nuestras manos. Sí, quisiera tanto perderme en ti sabiendo que puedes con mi alma, quisiera tanto verte sonreir con ese brillo de aquellas veces, quisiera tanto sufrir por ti y que tú no sientas nada diferente a mi amor. Quisiera que volvamos al campo, bajo ese tu "Gran árbol" y jugar y reír y ver como muere nuestro maravilloso día en ese cielo rosa color de tus labios.
Aveces me ves feliz, otras no puedo más y logras notar la tristeza que suelo ocultarte, no quisiera malgastar nuestro poco de tiempo con penas y dolores, quisiera más contarte lo bonito de allá afuera y que todo se queda en un momento especial para ti, para cuando regreses.
Te ves ta segura de ti, tan confiada en que todo se puede superar. Me gustan tus ojos porque son la ventana por donde he visto la perfección de nuestro mundo, la razón de amarte.
-¡Maldita sea!
Hoy nos dijeron que tu cuerpo no podría soportar más.
-¡Mierda!
No sé que decirte, ni siquiera sé que será de mí mañana. No puedo pensar en un después sin ti. Tú dices que no llore pero siempre tengo que llorar ¿no crees?
Hoy te vi y no pude más, me desplomé al verte y no pude contener el llanto. Tú me viste con esos ojos tristes, con esa mirada tierna y consoladora, cogí tus manos y apretaste fuerte las mías.
-No sé, ¿Qué puedo hacer?. No te quiero perder, no quiero vivir sin ti. No tengo una maldita respuesta y me siento mal por no poder ayudarte, no quiero perderte nena, no quiero. Te amo, te amo un montón. De haberlo sabido, quisiera tanto que no sufras, que no seas tú quién este ahí, quisiera yo sufrir por ti. Pero no puedo, me siento mal, no quiero que te vayas, no quiero... ¿Qué puedo hacer?, no sé que hacer, mi vida no sé que hacer.
-No llores William, no llores. Aveces es bueno que no tengas todas las respuestas...
Me gustas cuando sonries.
Me gustaba cuando venías hacia mí y llorabas porque tenías muchos problemas, me gustaba abrazarte y acariciar tu extensa cabellera, me gustaba decirte "Te amo".
Me gusta verte callada, me gustas cuando me hablas, me gusta que te sientes amada por todos, me gustas cuando me dices que me amas, me gustas cuando duermes, cuando despiertas. Me gustas y por encima del gusto, te amo y te necesito, necesito de ti como un molino que necesita del aire.
El cielo está muy oscuro, empieza a llover, pero adentro me esperas tú y la esencia de nuestro amor. Y así volvería una y mil veces más a este lugar, quiero disfrutar lo poco que nos queda con sonrisas y muchos te amo.
Te amo.
Salgo triste y pensativo, arrastro mi cuerpo hacia el parque que esta en frente y me siento en un banco, el cielo sigue nublado.
Ya no sé cuantas veces te he visitado, no digo que no me guste visitarte pero es que ya quisiera que te encuentres mejor, quisiera ya dejar de venir a este lugar y poder quedarme un día en tu casa, hablándote de todo lo que me inspiras y jugando con nuestras manos. Sí, quisiera tanto perderme en ti sabiendo que puedes con mi alma, quisiera tanto verte sonreir con ese brillo de aquellas veces, quisiera tanto sufrir por ti y que tú no sientas nada diferente a mi amor. Quisiera que volvamos al campo, bajo ese tu "Gran árbol" y jugar y reír y ver como muere nuestro maravilloso día en ese cielo rosa color de tus labios.
Aveces me ves feliz, otras no puedo más y logras notar la tristeza que suelo ocultarte, no quisiera malgastar nuestro poco de tiempo con penas y dolores, quisiera más contarte lo bonito de allá afuera y que todo se queda en un momento especial para ti, para cuando regreses.
Te ves ta segura de ti, tan confiada en que todo se puede superar. Me gustan tus ojos porque son la ventana por donde he visto la perfección de nuestro mundo, la razón de amarte.
-¡Maldita sea!
Hoy nos dijeron que tu cuerpo no podría soportar más.
-¡Mierda!
No sé que decirte, ni siquiera sé que será de mí mañana. No puedo pensar en un después sin ti. Tú dices que no llore pero siempre tengo que llorar ¿no crees?
Hoy te vi y no pude más, me desplomé al verte y no pude contener el llanto. Tú me viste con esos ojos tristes, con esa mirada tierna y consoladora, cogí tus manos y apretaste fuerte las mías.
-No sé, ¿Qué puedo hacer?. No te quiero perder, no quiero vivir sin ti. No tengo una maldita respuesta y me siento mal por no poder ayudarte, no quiero perderte nena, no quiero. Te amo, te amo un montón. De haberlo sabido, quisiera tanto que no sufras, que no seas tú quién este ahí, quisiera yo sufrir por ti. Pero no puedo, me siento mal, no quiero que te vayas, no quiero... ¿Qué puedo hacer?, no sé que hacer, mi vida no sé que hacer.
-No llores William, no llores. Aveces es bueno que no tengas todas las respuestas...
Me gustas cuando sonries.
Me gustaba cuando venías hacia mí y llorabas porque tenías muchos problemas, me gustaba abrazarte y acariciar tu extensa cabellera, me gustaba decirte "Te amo".
Me gusta verte callada, me gustas cuando me hablas, me gusta que te sientes amada por todos, me gustas cuando me dices que me amas, me gustas cuando duermes, cuando despiertas. Me gustas y por encima del gusto, te amo y te necesito, necesito de ti como un molino que necesita del aire.
El cielo está muy oscuro, empieza a llover, pero adentro me esperas tú y la esencia de nuestro amor. Y así volvería una y mil veces más a este lugar, quiero disfrutar lo poco que nos queda con sonrisas y muchos te amo.
Te amo.