Miedos de un silencio por tus besos
[...]Porque dentro de ti se encuentran las razones de estar acá, de amarte y de no querer dejarte nunca... Porque con un beso quiero demostrar la sinceridad de mis palabras al buscar un para siempre contigo, porque sin mucha explicación extraordinaria ni romántica quisiera que me ames y que me beses, que no busques una respuesta y que sucumbas al deseo mutuo... [...]
Yo tuve miedo muchas veces, cuando quería tocar tu mano, cuando quería besarte, cuando quería mirarte, cuando aceptaba que me gustabas e insistía en que seas mi perdición. Yo tuve tanto miedo de quererte, de aceptar que me iba enamorando, de creer que tú podías ser. Yo tuve tanto miedo al acercarme y hablarte, al darte las notas temblando, al pensar que me hablabas en serio. Yo tuve tanto miedo de ti, de esa noche a tu lado, de las estrellas fugaces, yo tuve tanto miedo de que las horas avancen, de que se fuera mi tiempo, de que luego tuvieras que marcharte. Yo tuve tanto miedo de que no me ames, de que seas distinta. Tuve tanto miedo de haberte conocido, de que seas un momento, de que luego llegara el despertar y me diera cuenta de que eras sueño...
Yo tuve tanto miedo muchas veces y muchas más me quedaba callado, me abundaba ese silencio y nos perdíamos bajo la luz de neón que alumbraba nuestra calle y nuestras vidas, bajo el aura de comprensión de nuestras miradas y nuestros sentimientos. Yo tuve silencio intencional cuando estaba a tu lado porque me gustaban tus miradas profundas y tus abrazos, me gustaban esas preguntas de "¿estás amargo?" y esas ganas de hacerme sonreír. Me gustaba quedarme callado porque encontraba en tus palabras la más hermosa melodía y yo me dejaba llevar como el barco que se pierde en el mar, como el hombre que se deja enamorar. Me gustaba estar callado cuando empezaban tus silencios porque siempre terminábamos en eternas caricias, en inmensos te quiero, bajo la luz rosa de una tarde preciosa, bajo la sinceridad de nuestras promesas, bajo la esperanza de un mañana a tu lado.
Muchas veces estuve callado y muchas más me has besado, yo no decía nada porque la estupidez en mis palabras malograban los perfectos momentos de tus autores labios que hacían probar a mi sediente ser la esencia de tu manantial, Me has besado tantas veces que no dejo de besarte yo también y ya no recuerdo desde cuando el sueño de besarte se convirtió en tus ganas de robarme un beso, desde cuando tengo la necesidad de olvidarme tu mejor beso para que me lo recuerdes otra vez. Me has besado tantas veces que creo que "tantas veces" ya no me parece suficiente y quisiera más. Me has besado tantas veces que me he acostumbrado a tus hermosos labios y tengo miedo de que un día dejes de besarme....
[...]
Y tuve tanto miedo que me gustaron mis silencios al entender que ya te ibas, que era de noche y que jamás regresarías. Tuve tanto miedo de quedarme callado que al final te dije que te amaba y te di un beso, pero ya no era lo mismo, el tren se estaba yendo y yo no tenía un boleto para acompañarte...
Tengo tanto miedo ahora que no estás que no evito quedarme callado muchas veces porque no quiero que aparezca una mujer que me haga entender que existen besos mejores que los tuyos, que existen miedos mayores que el perderte y que existen silencios más eternos que tu muerte... Tengo tanto miedo de seguir en esta vida, tengo tanto miedo porque sé que después tú ya no estás...
[...] Porque siempre creo que eres tú, porque de noches vuelvo a soñar y te imagino a mi lado. Porque me gustas mucho, porque creo en ti, porque aunque no sea lo correcto me estoy enamorando de ti y me gusta enamorarme, me gusta enamorarte. Porque no busco un titulo a tu amor, quiero que calles y que no busques una respuesta a mis palabras, tan sólo que entiendas que te estoy amando y que me gusta sentirte, me gusta mirarte y me gusta que existas aquí porque le has dado una razón a mi vida, has llenado mis vacíos de alegría... [...]
Yo tuve miedo muchas veces, cuando quería tocar tu mano, cuando quería besarte, cuando quería mirarte, cuando aceptaba que me gustabas e insistía en que seas mi perdición. Yo tuve tanto miedo de quererte, de aceptar que me iba enamorando, de creer que tú podías ser. Yo tuve tanto miedo al acercarme y hablarte, al darte las notas temblando, al pensar que me hablabas en serio. Yo tuve tanto miedo de ti, de esa noche a tu lado, de las estrellas fugaces, yo tuve tanto miedo de que las horas avancen, de que se fuera mi tiempo, de que luego tuvieras que marcharte. Yo tuve tanto miedo de que no me ames, de que seas distinta. Tuve tanto miedo de haberte conocido, de que seas un momento, de que luego llegara el despertar y me diera cuenta de que eras sueño...
Yo tuve tanto miedo muchas veces y muchas más me quedaba callado, me abundaba ese silencio y nos perdíamos bajo la luz de neón que alumbraba nuestra calle y nuestras vidas, bajo el aura de comprensión de nuestras miradas y nuestros sentimientos. Yo tuve silencio intencional cuando estaba a tu lado porque me gustaban tus miradas profundas y tus abrazos, me gustaban esas preguntas de "¿estás amargo?" y esas ganas de hacerme sonreír. Me gustaba quedarme callado porque encontraba en tus palabras la más hermosa melodía y yo me dejaba llevar como el barco que se pierde en el mar, como el hombre que se deja enamorar. Me gustaba estar callado cuando empezaban tus silencios porque siempre terminábamos en eternas caricias, en inmensos te quiero, bajo la luz rosa de una tarde preciosa, bajo la sinceridad de nuestras promesas, bajo la esperanza de un mañana a tu lado.
Muchas veces estuve callado y muchas más me has besado, yo no decía nada porque la estupidez en mis palabras malograban los perfectos momentos de tus autores labios que hacían probar a mi sediente ser la esencia de tu manantial, Me has besado tantas veces que no dejo de besarte yo también y ya no recuerdo desde cuando el sueño de besarte se convirtió en tus ganas de robarme un beso, desde cuando tengo la necesidad de olvidarme tu mejor beso para que me lo recuerdes otra vez. Me has besado tantas veces que creo que "tantas veces" ya no me parece suficiente y quisiera más. Me has besado tantas veces que me he acostumbrado a tus hermosos labios y tengo miedo de que un día dejes de besarme....
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Y tuve tanto miedo que me gustaron mis silencios al entender que ya te ibas, que era de noche y que jamás regresarías. Tuve tanto miedo de quedarme callado que al final te dije que te amaba y te di un beso, pero ya no era lo mismo, el tren se estaba yendo y yo no tenía un boleto para acompañarte...
Tengo tanto miedo ahora que no estás que no evito quedarme callado muchas veces porque no quiero que aparezca una mujer que me haga entender que existen besos mejores que los tuyos, que existen miedos mayores que el perderte y que existen silencios más eternos que tu muerte... Tengo tanto miedo de seguir en esta vida, tengo tanto miedo porque sé que después tú ya no estás...
[...] Porque siempre creo que eres tú, porque de noches vuelvo a soñar y te imagino a mi lado. Porque me gustas mucho, porque creo en ti, porque aunque no sea lo correcto me estoy enamorando de ti y me gusta enamorarme, me gusta enamorarte. Porque no busco un titulo a tu amor, quiero que calles y que no busques una respuesta a mis palabras, tan sólo que entiendas que te estoy amando y que me gusta sentirte, me gusta mirarte y me gusta que existas aquí porque le has dado una razón a mi vida, has llenado mis vacíos de alegría... [...]