Aquellas hojas en el suelo - YO ESTOY DESCONFIANDO
CARTA TARDÍA
Las palabras en el suelo con miles de hojas que sólo me delatan tus problemas, la ironía que se comprende entre tantas palabras que salen de mi boca en forma de gemidos, pues la verdad es que me afectó mucho y estoy muy triste, muy vacío por dentro y muy lleno de amargura, impotencia y desconfianza. Ni pensar que yo lo di todo por ti y pensaba que era tu centro, pero ahora veo que eres una mujer y puedes llegarte a enamorar si te descuido, o tal vez si te descuidas. ¿En qué fallé? Entre tantas fotos y recuerdos en mi mente, entre tantas palabras y detalles, tantas salidas locas y tantos deseos cumplidos, dime ¿Qué fue lo que hice mal? ¿Cómo es que esto pasó? y ¿Por qué recién ahora me lo dices? ¿Quién es él? Y tú tan sólo agachas la cabeza y empiezas a llorar, tu silencio no me dice nada y lo salva, ¿Acaso lo amas más que a mí? y el llanto me consume, nunca me imagine esta situación.
Tus gestos, las miradas, las pocas palabras… Deseo tanto abrazarte, ahora mirándote, pareciera que alguna fuerza crease una barrera en ti alejándote de mis manos, quisiera tanto abrazarte y ver que mi amor es más fuerte que todo eso, quisiera tanto poder sentirte entre mi cuerpo, que lloremos juntos y nunca, nunca separarnos más, que me digas entre llantos que fue un mal sueño y que me amas más que a nadie… que tan sólo estás segura de ello. Pero amor ¿en qué piensas? ¿Lo quieres? ¿Lloras porque no quisiste que pase esto o lloras porque también te duele hacerle sufrir? No puedo entender, y quisiera abrazarte, cogerte de la mano y besarte, quisiera tanto poder sentir una vez más aquellas palabras tuyas diciéndome que me amas, que soy lo mejor que te ha pasado y que no hay nadie más que yo capaz de hacerte sonreír y enamorarte… ¡¡OH!! Pero está él, quien con sus actos te hizo volver a aquel mágico pasado donde una vez más pudiste encontrarte a ti misma para seguir sobreviviendo aquí, encontraste con él tus razones olvidadas y sin querer te viste inmersa en el enamoramiento de la confusión. Tú dices sus palabras, las cosas inconclusas, pero yo sé que hubo algo más de intimidad, poder conversar una tarde cogidos de la mano, mirando al horizonte mientras él te decía que te amaba, mientras tú le mentías con excusas diciendo que no puedes responder, pues te conozco y no podrías lastimarlo… pero amor, hoy al igual que ayer, confundida estás y ya no sé si creer, si es por mí o es por él.
No encuentro explicaciones, motivos ni razones que me hagan entender cómo es que esto sucedió… No puedo creerte una vez más atrapada en amor, ¿él fue quién te conquistó? O fuiste tú quien se enamoró, la mujer que dijo entre un abrazo tan fuerte y tan eterno, tan formidable y abrigador, de ese fuego de amor que hubo entre los dos, que no hay más soluciones que las que creer en las promesas, que si ves las estrellas puedes hablar con la inocencia, que si hoy hay luna llena que se conceda el sueño que deseas… Y él soñó que lo amabas, y tú bien sabes que soñar no cuesta nada… y lo amaste. Al lado de él, mientras esa oscuridad promete una buena charla, mientras esas miradas se cruzaban, mientras sus dedos se acariciaban mutuamente, yo sé que lo mirabas y sé que deseabas tanto regresar a aquel pasado donde se cometió el error de separarse, yo sé que cuando él te miró a los ojos y un poco nervioso y te dijo: Me dan ganas de besarte, tú sentiste ese miedo dentro de ti, la debilidad de poder ceder y seguir, de entender que por más que no lo habías pensado, también tenias deseos de besar, de poder sentir una vez más. No entiendo amor que pasó, ¿nunca sentiste eso conmigo?, la necesidad de querer robarme un beso, pues ahora entre nuestros miedo no decimos nada y lloramos, yo lloro por ti ¿lloras por mí? o ¿te recuerdas de él? Y ya no puedo seguir, tan sólo verte ahí, alejada y distante, pensando en él, en que decirle y escribirle, hacerle entender que fallarás, que nunca te quisiste involucrar… amor como bien dices, mejor callada... detrás de ese olvido y sin decir ni una sola palabra.
…
Y prometí que nunca volvería a pasar, ahora me doy cuenta que en realidad lo he cumplido, y él en sus balcones, con cada mujer que se le antoja, maldito rufián que conquistó a mi amada y ahora ella está conmigo, pero ya nada es lo mismo ¿O lo será? y se la robó, quitó de mi su esencia, pues aunque ella jure amarme, ya no queda esa confianza… y callamos… y ella calla… y yo... yo no sé actuar, y me lleno del rencor, pues prometí que todo sería mejor, pero ya nada es igual, tan juntos y distantes.
-¿Me amas?
-Si
-¿Y donde está nuestro amor?
-¿Qué?
Silencio e incomprensión, un camino que seguro y no nos convino a los dos, mis delirios se agigantan y sé que ya no puedo más, no entiendo las razones de mis actos, pues te he ganado y aun así pienso que él te sigue teniendo aunque tú no lo tengas. ¿Es eso lo que más quisieras? Me estoy volviendo loco y desconfiado y trato de ser sereno y hacerte ver que no hay problemas, esta vez aprendí a mentir tan bien que no te confundes, esta vez estás más ocupada en él que no lo ves.
Son sólo estos días de crueldad donde pienso que eres la fuerza de toda majestuosidad dentro de mí… y yo trato de ir bien, hemos mejorado nuestra relación, vamos bien, sin temores ni problemas… y él, ausente y presente en todas mis dudas y desconfianzas ¿Quién es? ¿Por qué aún sigue siendo incógnito?
Soy sólo yo que cree ver cosas, pues sé que tú me amas y que esos tropiezos del pasado ya no existen. O tal vez es que hoy lo vi y él se delató mientras lloraba en este día silencioso y gris. Cada mañana debe de recordarte como yo, cada día debe de sufrir como yo, pues al haberme tenido a mí dejaste de tenerlo a él y cómo duele saber que él al igual que yo pudo darlo todo por ti. Ya no soy especial amor, somos dos quienes te juraremos amor eterno y hoy mientras llovemos, mientras tú estás con esa expresión de miedo, sin poder asimilar ni entender que ha venido para despedirse por última vez… y te ves callada, silenciosa… ¿Qué te dice? ¿Qué es lo que se prometen mutuamente?...
Él llora como nunca, yo escucho su susurros:
"Perdóname princesa, si lloro no es porque el tiempo que te esperé fue en vano para ahora, es sólo que soy consiente de que ya no te volveré a ver nunca más, tu voz, tus ojos, tu vida está apagada, mi vida sin ti no vale nada mi vida. No puedo pensar que será de mí ahora, ..." Se le quiebra la voz, el verte ahí en ese tu último altar, sin vida, sin poder verte sonreír una vez más, sin poder tan sólo contemplar tu belleza al hablar, al mirar, no hay palabras amor para poder describirte este ambiente deprimente de tristeza, yo no puedo actuar, antes imaginaba golpearlo por arrebatarte de mí, pero ahora, al igual que tú, simplemente estoy muerto porque tu ausencia me deja sin aliento y sin ganas de seguir viviendo.
-No entiendo- le digo.
-Lo siento amigo, ahora si me iré. Yo la amaba, pero ella te eligió a ti...
Sentíame el hombre más fuerte del mundo a tu lado, ahora no hay tal fuerza, sólo tengo una meta más por cumplir, es poder sonreír después de verte partir. Amor mi único consuelo es poderte ver allá donde tú vives una vez más, es poder seguir viviendo con esta luz que has creado en mí, contigo viéndome desde el cielo y acompañándome hacia el final de este camino donde te podré encontrar una vez más lograré sonreír por las cosas que me enseñaste.
Estas extrañas sensaciones dentro de mí, este amargo dolor que suelo sentir, es muestra de que me duele el perderte, aún puedo seguir y vivir, la esencia de tu más bello amor la guardo en mí.
Te amo.
--------------------------------------------------------------------------------
Desde un cielo desorientado, mirando a todos los espacios... ¿Alguna vez se han atrevido a hacer algo sabiendo que van a perder? La verdad que acá no sucede mucho eso, aveces quisiera salir de esta rutina y cambiar...
Princesa (tú sabes quién eres) y si tú quieres volvemos a empezar, pues yo mil veces te vuelvo a conocer, que no sabes que no duermo por pensar en regresar y nunca, nunca volverte a perder. T.A.M.M.