Campañaz - Ensayo a mi amor.
Eres tan especial y cautivadora que se termina el día de tan sólo mirarte por mis mañanas, de tan sólo imaginarte y que estás sola...
Estos roperos ya no contestan, estas camas no son las mismas, pues aunque nunca estuviste aquí, este lugar era para imaginarte. Tu esencia se ha quedado impregnada en esto que nunca has tocado y la nostalgia se ha llenado de placer por no encontrarte.
Aquel candelabro que ilumina esta noche hecha para escribirte y ensayarte me brinda paz y calor, pues los movimientos del fuego recrean tus sombras tras mi cuerpo, con tus brazos aprisionándome en este castillo tan encantador y lleno de sensualidad, tu perfume otra vez le da vida a mi olfato que respira de tu aliento una vez más, mis ojos están cerrados y tus labios poco a poco me seducen con tus bellas palabras: Tú no estás sólo. Puedo ya imaginar tu bello rostro y tu gran vestido azul, tus manos acariciándome el cabello como antes y tu sonrisa alegrando este ambiente. Despacio levantarme y besarte en la mejilla, decirte lo mucho que se te ha extrañado pues esta noche se hizo para escribirte y recrearte con ensayos simplemente, entre la oscuridad de la confusión y la eternidad de mis palabras tan distantes para ahora, tan cercanas pues tú me das vida.
Tú correr hacia mí, hacerme fallar una vez más, y sacarme una cara enojada. Sentarte entre mis piernas y abrazarme por el cuello, hablarme con dulzura y provocarme con tus labios, pero bien sabes que yo no sé besar. Conoces tus encantos y las armas para amarte mucho más que antes, recorres mi cuerpo y me amoldas a las formas que deseas, tan despacio me miras... Tus ojos púrpura y café, saboreadas por la fogata en mi corazón y hechas únicas por mis sentimientos, pues púrpura he de morir ahorcado cuando tú no estés en mis días más grises y café deben de ser las tardes cuando las pasiones se junten en nuestros cuerpos dando pase a la noche que es fiel cuidadora de nuestros más íntimos secretos bajo las sabanas, de dos golpes contra la almohada.
Conoces mis sentimientos en todas esas hojas sueltas que delatan que te amo, ¿Con quien vienes? Tanta luz de tu belleza no me hace ver que estás acompañada
-Te presento a desilusión
Frío ambiente en mi interior...
Juegas conmigo y tus palabras me hacen sentir real una vez más, que todo se puede superar, pues eres reina y señora de todas mis alteraciones, de los golpes contra mi boca, de las torpezas de mi cabeza contra la pared, de esos días de tener que gritar, de las noches donde debo de llorar y suplicar, de llenarme de felicidad, de sonreír tan solo por amar. Me centras en tu mundo... ¿Acaso nunca dije que haría todo por ti?
Las velas se están acabando mi princesa, tú me miras fijamente, yo evado esa mirada penetrante, pero ya nada se puede hacer, las cartas están sobre la mesa... Besarme, tan sólo has deseado besarme. Ahora más que nunca sabes mi problema...
-Yo no sé besar
-Yo no sé de tus besos
Eres mágica y celestial,
las alas debes de dejar
si quieres aprender a volar,
pues conmigo no hay aquella realidad,
fantasía nada más,
desilusión lo sabe bien
que tú no puedes entender,
si los cielos se tienen que caer
ya nunca más podrás volver... y rechazar
todo lo malo que te pueden dar
yo sé que te lastimarán
¿no crees que me atormentará?
Cuando la vela se consuma, amor de mi vida, entenderé que fuiste tan sólo la ilusión, que el momento terminó, comprenderé que aunque ya no te pueda ver ni pensar, pues ahora ya no volveré a soñar, eres parte de esta habitación, pues la esencia de mi mundo eres tú y nada existirá si no es por ti.
Amor, ya que estos cajones no encuentran con que escribir te confesaré mientras tus cabellos juegan con mis dedos, me llenas de amor y pasión, del deseo carnal y de la perfección de ser uno más que dos, pues dos es separación. Ya quiero yo estar detrás tus cristales y alinear las escrituras tan inentendibles, volver por esa mirada y decir una vez más que no se puede demostrar lo que contigo no se puede manifestar... y sabes que te amo mientras te confieso que las cosas absurdas del hombre son cosas secundarias, que yo busca la esencia de tu ser para formar parte de ti más que nunca, quererte y llorarte cuando tú estés a mi lado, ayudarte y amarte, pues seremos los mejores mientras no envenenemos estos sentimientos con mortalidades.
Ahora dejas mi rostro y empiezas a llorar pequeña mía.
-¿Por qué lloras?
-Porque ahora sé que nos amamos
¡Amor! Dejas la luz una vez más, quisiera tanto tener el dulce sabor de tus labios en los míos, pues ahora viene tu partida final y nunca más vas a volver, ya quisiera tu último aliento entre mis labios para respirar de ti y sentirte más cerca que nunca... ¿Besarte sin cerrar los ojos?, ¿mirarte sin besarte?, ¿hablarte sin decirte que te amo?, ¿abrazarte sin sentirte?... Tan solo cosas imposibles...
Y el fin de esta noche la reclama un rayo de luz y el final de esta vela... las noches amarillas terminaron y los cielos de azul, como tu vestido, se pintaron.
Tú sabes que no está lejos, pero TE AMO, aunque estas dos palabras ya no vengan ni al caso... En las noches más oscuras volverás cuando te escriba, aún no te conozco, pero espero conocerte.
… Ahora más que nunca sabes mi problema… yo no sé besar, no sé besar sin conocerte.
Eres el elixir de mi vida
Estos roperos ya no contestan, estas camas no son las mismas, pues aunque nunca estuviste aquí, este lugar era para imaginarte. Tu esencia se ha quedado impregnada en esto que nunca has tocado y la nostalgia se ha llenado de placer por no encontrarte.
Aquel candelabro que ilumina esta noche hecha para escribirte y ensayarte me brinda paz y calor, pues los movimientos del fuego recrean tus sombras tras mi cuerpo, con tus brazos aprisionándome en este castillo tan encantador y lleno de sensualidad, tu perfume otra vez le da vida a mi olfato que respira de tu aliento una vez más, mis ojos están cerrados y tus labios poco a poco me seducen con tus bellas palabras: Tú no estás sólo. Puedo ya imaginar tu bello rostro y tu gran vestido azul, tus manos acariciándome el cabello como antes y tu sonrisa alegrando este ambiente. Despacio levantarme y besarte en la mejilla, decirte lo mucho que se te ha extrañado pues esta noche se hizo para escribirte y recrearte con ensayos simplemente, entre la oscuridad de la confusión y la eternidad de mis palabras tan distantes para ahora, tan cercanas pues tú me das vida.
Tú correr hacia mí, hacerme fallar una vez más, y sacarme una cara enojada. Sentarte entre mis piernas y abrazarme por el cuello, hablarme con dulzura y provocarme con tus labios, pero bien sabes que yo no sé besar. Conoces tus encantos y las armas para amarte mucho más que antes, recorres mi cuerpo y me amoldas a las formas que deseas, tan despacio me miras... Tus ojos púrpura y café, saboreadas por la fogata en mi corazón y hechas únicas por mis sentimientos, pues púrpura he de morir ahorcado cuando tú no estés en mis días más grises y café deben de ser las tardes cuando las pasiones se junten en nuestros cuerpos dando pase a la noche que es fiel cuidadora de nuestros más íntimos secretos bajo las sabanas, de dos golpes contra la almohada.
Conoces mis sentimientos en todas esas hojas sueltas que delatan que te amo, ¿Con quien vienes? Tanta luz de tu belleza no me hace ver que estás acompañada
-Te presento a desilusión
Frío ambiente en mi interior...
Juegas conmigo y tus palabras me hacen sentir real una vez más, que todo se puede superar, pues eres reina y señora de todas mis alteraciones, de los golpes contra mi boca, de las torpezas de mi cabeza contra la pared, de esos días de tener que gritar, de las noches donde debo de llorar y suplicar, de llenarme de felicidad, de sonreír tan solo por amar. Me centras en tu mundo... ¿Acaso nunca dije que haría todo por ti?
Las velas se están acabando mi princesa, tú me miras fijamente, yo evado esa mirada penetrante, pero ya nada se puede hacer, las cartas están sobre la mesa... Besarme, tan sólo has deseado besarme. Ahora más que nunca sabes mi problema...
-Yo no sé besar
-Yo no sé de tus besos
Eres mágica y celestial,
las alas debes de dejar
si quieres aprender a volar,
pues conmigo no hay aquella realidad,
fantasía nada más,
desilusión lo sabe bien
que tú no puedes entender,
si los cielos se tienen que caer
ya nunca más podrás volver... y rechazar
todo lo malo que te pueden dar
yo sé que te lastimarán
¿no crees que me atormentará?
Cuando la vela se consuma, amor de mi vida, entenderé que fuiste tan sólo la ilusión, que el momento terminó, comprenderé que aunque ya no te pueda ver ni pensar, pues ahora ya no volveré a soñar, eres parte de esta habitación, pues la esencia de mi mundo eres tú y nada existirá si no es por ti.
Amor, ya que estos cajones no encuentran con que escribir te confesaré mientras tus cabellos juegan con mis dedos, me llenas de amor y pasión, del deseo carnal y de la perfección de ser uno más que dos, pues dos es separación. Ya quiero yo estar detrás tus cristales y alinear las escrituras tan inentendibles, volver por esa mirada y decir una vez más que no se puede demostrar lo que contigo no se puede manifestar... y sabes que te amo mientras te confieso que las cosas absurdas del hombre son cosas secundarias, que yo busca la esencia de tu ser para formar parte de ti más que nunca, quererte y llorarte cuando tú estés a mi lado, ayudarte y amarte, pues seremos los mejores mientras no envenenemos estos sentimientos con mortalidades.
Ahora dejas mi rostro y empiezas a llorar pequeña mía.
-¿Por qué lloras?
-Porque ahora sé que nos amamos
¡Amor! Dejas la luz una vez más, quisiera tanto tener el dulce sabor de tus labios en los míos, pues ahora viene tu partida final y nunca más vas a volver, ya quisiera tu último aliento entre mis labios para respirar de ti y sentirte más cerca que nunca... ¿Besarte sin cerrar los ojos?, ¿mirarte sin besarte?, ¿hablarte sin decirte que te amo?, ¿abrazarte sin sentirte?... Tan solo cosas imposibles...
Y el fin de esta noche la reclama un rayo de luz y el final de esta vela... las noches amarillas terminaron y los cielos de azul, como tu vestido, se pintaron.
Tú sabes que no está lejos, pero TE AMO, aunque estas dos palabras ya no vengan ni al caso... En las noches más oscuras volverás cuando te escriba, aún no te conozco, pero espero conocerte.
… Ahora más que nunca sabes mi problema… yo no sé besar, no sé besar sin conocerte.
Eres el elixir de mi vida