La vida sin Luna - Cuando es diferente de una realidad

Espera a su regreso como cuando esperas un invierno que no tarda en florecer,
Descuida su desdicha como para no perder.
Se va fuera de sí y es que encontró el amor, no quiere abrir los ojos, seguro y ya miró.
No hay ganas de cantar, ya no hay felicidad, días grises se avecinan,
"¡Un balazo no andaría muy mal!" y descarta su ideal.
No puede ya vencerme el miedo de tus labios, tú sola esperando
No quieres ver futuro, pero pronto da la mano una amiga conocida... Esperanza.
Y lloras si te da la gana... ¿Es que acaso no piensas en mí?
Recorres una vez más tu calle desolada, sola, como cuando estás sin nadie y no me quieres ver,
¿Es que acaso no hay forma de entenderlo?...
Callo, muero y lloro en silencio... ¡Eternidad!
Y tu frase vuelve a ti "Mis penas contigo no son penas, son alegrías"
¿Podrás volver algún día?...
No llora un despertar, no canta el gallo ya, ¿No vez que nada es igual?,
No me quieres entender que aunque estés tú ahí, yo... yo ya no volveré.
Desprendido de la cándida visión que apuñalaba su garganta,
Haciéndome ver todo el rencor que aún guardaba
Que aún guardaba como el peor de los deseos, como la mejor venganza.
A ocultas, a la clara luz de esta oscuridad que me quiere acompañar,
Pensaba que podía retroceder, pero la música ha cambiado su figura externa
Creando mundos paralelos donde todo mi miedo se limita a una simple pregunta
"¡Una callada respuesta!"...
Se enciende una vela en mi habitación, se supone que da calor
Pero te encuentro tan real que me rechazas una vez más.
Y vuelves a ser tan parte de él que logras olvidar que yo existo
Dejándome a la par de lo que definimos como olvido.
"¡Tú sabes que si no estoy en tus pensamientos no llego a ser nadie!"
Grito porque ya estás lejos y no creo que desde ahí me calles...
Pero ahora poco a poco me derrito como este fuego derrite la vela
Que he llegado a encerder porque tú ya no estás cerca.
Enardece tu ausencia en mi interior, yo nunca lo quise decir
Pero sin ti ya no tengo razón para intentar seguir...
Recuerdo aún como es que todo pasó
Como es que termino siendo el herido en esta situación...
Tu mirada tan sigilosa, tus actos tan mesurados,
Nos acercamos como para correspondernos en amor,
En la sublime terminación del amor: un beso
Pero esquivamos nuestras miradas,
Luego me fui y te dejé ahí sentada
Donde cada tarde inventas una historia parar sentirte mejor
Y dices que fuiste tú quién me abandonó
Yo no diré lo contrario a tu razón...

Mientras das un golpe al espejo que siempre distorsiona tu ambiente
Y te hace presa de lo irreal, como pensar en tenerme una vez más,
Pero tú sabes que ya me fui, que no volveré.

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