Una razón para odiarlo

Yo debo de ser un error inexplicable, algo muy aparte, una excusa quizá. Yo debo de ser un idiota sin remedio, una mirada perdida y lo lejos del recuerdo, el que vive dentro por temor a lo de afuera.
Yo no entiendo, mi cobardía y esta forma extraña de ser antisocial, mirándote desde lo lejos y deseando respirar de ti y poder decirte muchas cosas y me hieres… pero ya sabes que no eres tú, tan sólo la necesidad de que sea así, como si fuese una ley. Y no hago nada, mis deseos, mis ganas todas rotas, sin sabor entre esta vida, sin existencia en tu mirada, ya no quisiera pensarte pero quisiera tan sólo abrazarte y sí… siempre han sido estos mis motivos y mis razones, y ahora escribo por ti, como desde cuando lo hago, mas son tan fuertes estos golpes, no sé si podré,

¿A quién quisieras odiar? Y digo en voz baja: “Quisiera odiarlo… O-S-…” Tener una razón para conquistarte y no creas que naces de un sentimiento impulsado por el odio, debo de creer que eres el odio que nace para impulsarme a amarte.
Las calles están vacías, el cielo nublado llora contigo, y recuerdo, empiezo a leer lo poco que de ti tengo. Eras tan especial, eres tan aparte ahora y tan incógnita para todo ser. Desearía coger tus manos una vez más, mirar en el cielo aquel perrubin y verte sonreír, me hace tanta falta ver tu sonrisa, escucharte hablar, y perderme en tus ojos mientras mi cara se sonroja y empezar a jugar con mis manos para disimular mi nerviosismo… Cuando estás cerca a mí todo tiembla y yo me quiero desmayar, como lo que alguna vez pensaste “Estoy tocando el cielo con mis manos, me da miedo tanta felicidad”…
Parece que ya no, los errores de la vida son algo más que una simple decisión y el sentirse culpable es mucho más complicado que sólo intentar regresar en el tiempo y cambiarlo, pues quisiera golpearme en la cabeza… dejar de recordar seria bueno, yo no olvido porque todo lo que quiero de la vida está en ti, todo lo que llevo de mi vida está en ti, la esencia de mi vida eres tú.
Y dejar de sentirse mal, tan apagado que ni lo vez…

Yo debo de ver al lado equivocado, como esquivando tus miradas, y alejándote de mí, pues antes de amarte sé que no eres tú, tan sólo la compasión de poder hacerme sentir bien y dejarme llorar.
Yo debo de ser una pieza más, un intento resignado al perderte, pues aunque todos mis deseos y todas mis emociones apunten al quererte mis respuestas dicen no, mis actos dicen no.

Yo sé amarte demasiado, pero como dicen "Y no sé si podre esperarte tanto tiempo solo aquí"
Se hace eterna la espera...

Entradas populares