En medio del camino
Atrasado como siempre, recordando aquellos sentimientos de ausencia, de no poder hacerte verdad , de que siempre estes en mi cabeza y no pueda respirar tu aroma, besar tus labios ni perderme en tus ojos, cierro el libro de tu momentos y finjo estar bien, pero ya sabes que la mentira sólo funciona si yo creo que es verdad... Qué bien me sabes engañar...
Siento ganas de gritarte y tirarte a ese rincón de donde siempre suelo salir para luego creer que puede ser mejor, pero me detiene aquella ausencia de amor que impregnaste dentro de mí aquella noche descongelada y llena de pasiones ajenas, de gritos y lisuras, de pocos intentos. Y me vez caminar como siempre, llena de esas ideas que me suelen hacer sonrojar y temblar, pensar que todavia podrías sentir algo dentro de ti que te haga recapacitar y ver que me puedes perder, pero tú bien sabes que la drasticidad no va conmigo.
Ni una mirada, ni una sola lágrima y tan sólo las fotos de un momento que poco a poco voy perdiendo en esta situación inutil de verte apartado, tan lejano y casi irreconocible, como si nunca hubiese visto a ese ser que antes fue la luz de mi existir. Y suelo llorar de noche porque aparta de mí las ganas de querer olvidarte, la idea de pensar que esto va mal y que puede ser mejor...
Estas gotas de lluvia, el cielo nublado que sólo refleja la felicidad en mi caracter desde que ya no estas aquí, este amargo sabor en mis labios y las miradas perdidas que siempre rompen mis cristales y no detienen más mis llantos que desde hacia tiempo te los quería dedicar porque ya vuelvo a estar sola y no creo poder callar y soportar más estas penas que nos incumben a los dos pero que tú has decidido dejarlos para una proxima vida en la que quizas vuelva a ser la misma chica que se enamore de ti por las ganas de querer amarte una y mil veces sin darle paso a una razón piadosa de ya no querer sufrir. Y te invento historias novelescas, fantasías donde todas las confusiones atardan más mis pasos y no me dejan llegar a ese final donde la luz se vuelve intensa y ciegan mis ojos tus ojos... Siempre com miedo a cambiar, siempre con las ganas de robarte otro beso y decirte que te amo, que eres lo mejor que me pudo pasar y que siempre quisiera volver a intentarlo, pero luego llego a reaccionar y sé que nunca podrás escuchar mis palabras porque ya no eres parte de mi vida, se vino nuestra última despedida y con ella, sin quererlo, la inexplicable intención de querer terminar con un mal momento, con ese amargo pasar de saliva y con muchas promesas rotas... Tú y todas tus malas ganas...
Un día más sin que puedas perderte en ese extraño olor a manzana, sin que pueda perderme en tu extraña forma de amar... Soy una chica que tan sólo quiere olvidar sin dejar de recordar...
Y suelo quedarme callado al pensar en los buenos momentos, como intentando robarle la escena a ese yo del pasado y poder volver a sentir esas fuertes emociones que sólo contigo se hicieron realidad, pero ya sé que siempre termino cayéndome de la nube de promesas que solíamos descuidar para terminar en lo que ahora sólo me deja con la vaga esperanza de que algún día podría volver a recuperar todo lo perdido, a vivir e intentar cambiar lo no querido... ya no ser este estúpido protagonista que aguarda siempre sentado en el viejo sillón, añorando adentrarse en esa imagen congelada de algún momento perdido en su pensamiento, soñando cambiar las cosas que pudieron ser mejor y hacer las que nunca existirion... Mientras va cayendo la noche y las gotas inundan mi alma...
Siento ganas de gritarte y tirarte a ese rincón de donde siempre suelo salir para luego creer que puede ser mejor, pero me detiene aquella ausencia de amor que impregnaste dentro de mí aquella noche descongelada y llena de pasiones ajenas, de gritos y lisuras, de pocos intentos. Y me vez caminar como siempre, llena de esas ideas que me suelen hacer sonrojar y temblar, pensar que todavia podrías sentir algo dentro de ti que te haga recapacitar y ver que me puedes perder, pero tú bien sabes que la drasticidad no va conmigo.
Ni una mirada, ni una sola lágrima y tan sólo las fotos de un momento que poco a poco voy perdiendo en esta situación inutil de verte apartado, tan lejano y casi irreconocible, como si nunca hubiese visto a ese ser que antes fue la luz de mi existir. Y suelo llorar de noche porque aparta de mí las ganas de querer olvidarte, la idea de pensar que esto va mal y que puede ser mejor...
Estas gotas de lluvia, el cielo nublado que sólo refleja la felicidad en mi caracter desde que ya no estas aquí, este amargo sabor en mis labios y las miradas perdidas que siempre rompen mis cristales y no detienen más mis llantos que desde hacia tiempo te los quería dedicar porque ya vuelvo a estar sola y no creo poder callar y soportar más estas penas que nos incumben a los dos pero que tú has decidido dejarlos para una proxima vida en la que quizas vuelva a ser la misma chica que se enamore de ti por las ganas de querer amarte una y mil veces sin darle paso a una razón piadosa de ya no querer sufrir. Y te invento historias novelescas, fantasías donde todas las confusiones atardan más mis pasos y no me dejan llegar a ese final donde la luz se vuelve intensa y ciegan mis ojos tus ojos... Siempre com miedo a cambiar, siempre con las ganas de robarte otro beso y decirte que te amo, que eres lo mejor que me pudo pasar y que siempre quisiera volver a intentarlo, pero luego llego a reaccionar y sé que nunca podrás escuchar mis palabras porque ya no eres parte de mi vida, se vino nuestra última despedida y con ella, sin quererlo, la inexplicable intención de querer terminar con un mal momento, con ese amargo pasar de saliva y con muchas promesas rotas... Tú y todas tus malas ganas...
Un día más sin que puedas perderte en ese extraño olor a manzana, sin que pueda perderme en tu extraña forma de amar... Soy una chica que tan sólo quiere olvidar sin dejar de recordar...
Y suelo quedarme callado al pensar en los buenos momentos, como intentando robarle la escena a ese yo del pasado y poder volver a sentir esas fuertes emociones que sólo contigo se hicieron realidad, pero ya sé que siempre termino cayéndome de la nube de promesas que solíamos descuidar para terminar en lo que ahora sólo me deja con la vaga esperanza de que algún día podría volver a recuperar todo lo perdido, a vivir e intentar cambiar lo no querido... ya no ser este estúpido protagonista que aguarda siempre sentado en el viejo sillón, añorando adentrarse en esa imagen congelada de algún momento perdido en su pensamiento, soñando cambiar las cosas que pudieron ser mejor y hacer las que nunca existirion... Mientras va cayendo la noche y las gotas inundan mi alma...