Tú lo estas pensando - No volverte a ver
Vino la sed de la ansiedad y comenzó a llorar, vino tu cuerpo otra vez a refugiarse en mí y no pudimos congeniar. Palpitamos juntos, tanto que pudimos ser los mismos, mi vista no alcanza a verte y el ratón otra vez se escapó. Un asesinato distorsiona nuestro ambiente de amor y nos hace presos del pánico.
Sé que nunca te he escuchado y hoy no es momento para comenzar; comienza el suelo a llenarse de lágrimas, perdón esta vez no puedo impedirlo mi mente esta en otro lado, mis consuelos quizá nunca lleguen, sólo espero poder salir de esto y despertar quién sabe donde con mi cabeza conciente y con un poco de lo que me dejaste... tu indiferencia. Oh! la brisa es cálida esta ves, todo es perfecto, grito con todas mis fuerzas y despiertan los temores que me aquejan. -¡Vuelve!- ¡Ah! pero yo soy más fuerte que tú y te evado, maldito pensamiento frustrante de mi irrealidad.
Sediento de venganza, al lado de la compañía, grato de mi seguridad (porque ahora es mía), nos acercamos lentamente... Sentados jugando, recordando tus deseos y perdiéndote cada ves que no soy tu centro, te miro y no consigo ver lo que sientes en estos momentos. "Dime que aquel con el que hablas no te a conquistado con sus palabras de serpiente", te seduce con sutileza, pequeña ingenua ni siquiera lo has notado y yo ya te he perdido nuevamente y busco una excusa y me marcho. "No soy capaz de controlarme, no me quiero herir por pensar en cosas que no son y sólo ocurren en mi imaginación".
Sé que nunca te he escuchado y hoy no es momento para comenzar; comienza el suelo a llenarse de lágrimas, perdón esta vez no puedo impedirlo mi mente esta en otro lado, mis consuelos quizá nunca lleguen, sólo espero poder salir de esto y despertar quién sabe donde con mi cabeza conciente y con un poco de lo que me dejaste... tu indiferencia. Oh! la brisa es cálida esta ves, todo es perfecto, grito con todas mis fuerzas y despiertan los temores que me aquejan. -¡Vuelve!- ¡Ah! pero yo soy más fuerte que tú y te evado, maldito pensamiento frustrante de mi irrealidad.
Sediento de venganza, al lado de la compañía, grato de mi seguridad (porque ahora es mía), nos acercamos lentamente... Sentados jugando, recordando tus deseos y perdiéndote cada ves que no soy tu centro, te miro y no consigo ver lo que sientes en estos momentos. "Dime que aquel con el que hablas no te a conquistado con sus palabras de serpiente", te seduce con sutileza, pequeña ingenua ni siquiera lo has notado y yo ya te he perdido nuevamente y busco una excusa y me marcho. "No soy capaz de controlarme, no me quiero herir por pensar en cosas que no son y sólo ocurren en mi imaginación".
-¡Reacciona, reacciona!- Me han lastimado y no siento dolor, pero la sangre es prueba suficiente para saber que estoy herido, quizá sea hora de morir. Y me quedo tirado en el suelo sin ganas de luchar; "he imaginado este momento y estoy preparado para afrontarlo"...
Tu sensualidad me atrae como nunca, mi pasión y el deseo carnal se imponen ante mi amor y estoy listo para canalizarlo, "hoy será el día". Te veo y llego a encontrar mi realidad, él te seduce una vez más y yo con la mirada estúpida (sin que notes mi presencia) sólo atino a retirarme; "Pero que estúpido, quizá solo estén hablando, maldito celoso, me adelanto a los hechos que quizá nunca ocurrirán". Retorno a mi camino y al verte de nuevo, exploto en la sensación amarga del dolor.
Voces inentendibles, personas hablan e intentan volverme en sí, abro los ojos, una luz ciega mi vista, un dolor de cabeza insoportable que acompañan a las imágenes que se me vienen a la mente. Confundido sin saber donde estoy, me trasladan a otro sitio, el miedo me invade, alzo la cabeza, miro a través de la ventanilla y logro distinguir tu rostro entre la multitud, la sensación de no volverte a ver es ahora mas fuerte y pierdo tu presencia en la lejanía de lo que me alejo.
Sentado en una silla, cegado por la luz intensa del frente, intento descifrar lo que me dicen, intento entender y recordar que sucedió. -¡Está drogado!, no nos va a decir nada en ese estado- Unos hombres mal vestidos aguardan a mi espera, no logro entender el porque de su satisfacción; tirado en el piso sin fuerzas para levantarme, muerto de dolor, acusado esta ves de algo que no comencé, vuelven a propinarme nueva paliza, esta vez, los policías.
Nunca creí vivir esta experiencia... "De noche en mi soledad, cansado de llorar llego a pensar en que no te pertenezco y me retuerzo de miedo. Llego mi corazón a no sentirte y le acompaña la alegría inútil de este triste roedor, llegas tú a despreciarme y si el cielo se vuelve azul ¿habrá alguna diferencia? y me refugio en la oscuridad donde siempre me he sentido bien, al otro lado del camino donde nunca me rendí. Las estrellas me acompañan y la luna se acuesta conmigo como con muchos otros más, triste comparación a tu realidad, la princesa que no muere, que se pierde en su alcoba y voy yo por su rescate a insinuarle. Llueve otra vez y no seria de gran importancia pero estoy aquí encerrado recordando tu figura que con mi ambiente se vuelve eterno una vez más"...
Nunca creí vivir esta experiencia... "De noche en mi soledad, cansado de llorar llego a pensar en que no te pertenezco y me retuerzo de miedo. Llego mi corazón a no sentirte y le acompaña la alegría inútil de este triste roedor, llegas tú a despreciarme y si el cielo se vuelve azul ¿habrá alguna diferencia? y me refugio en la oscuridad donde siempre me he sentido bien, al otro lado del camino donde nunca me rendí. Las estrellas me acompañan y la luna se acuesta conmigo como con muchos otros más, triste comparación a tu realidad, la princesa que no muere, que se pierde en su alcoba y voy yo por su rescate a insinuarle. Llueve otra vez y no seria de gran importancia pero estoy aquí encerrado recordando tu figura que con mi ambiente se vuelve eterno una vez más"...
-Se le declara culpable... 20 años de pena privativa de la libertad...- Me puse en depresión y la pasé con unos amigos, la hierba me puso en su onda, pero cegado por los celos fui a buscarte por explicación, herí a un amigo, obligué a uno a acompañarme, subimos la avenida, encontramos a tu amante lo seguimos acercándonos poco a poco y luego a estar muy cerca lo abracé clavándole el cuchillo en el corazón, alucinado regresé y te encontré, fuimos a la casa de tu amiga, la nota se subió de tono, y me rendí al suelo, vi mi ropa manchada de sangre y pensé morir, luego me desmayé.
Tu recuerdo se volvió amargura y mi amor por ti lo consumí en este porro que me libró en esta condena...